Buen día, me gustaría aprovechar este espacio para comentar mi opinión acerca de la población que habita en Cali; estoy de acuerdo que en nuestra ciudad encontramos personas alegres, de gran corazón, a las que vale la pena conocer y que hacen de ella un lugar más acogedor. Sin embargo, me da lástima señalar que además de esas personas lindas también encontramos a aquellas que sólo piensan en sí mismas y que dejan una muy mala impresión de nuestra querida ciudad, es cierto que se ha mejorado en muchos aspectos pero a nuestra gente aún le falta mucho para llevar a la capital del Valle a lo que alguna vez fue.
Porque digo esto?...
Bn, ps sucedió en el nuevo sistema de transporte masivo, “MIO”, que me parece en cierta manera efectivo, pero falto de recursos, ya que los pocos buses que circulan no dan abasto a toda la población caleña. Llegando al caso que deseo exponer, les comento que en uno de estos articulados en el que recorría la ciudad (lleno como de costumbre), abordó una anciana; y teniendo en cuenta que los asientos azules están designados para aquellos que se encuentren en situación de discapacidad, mujeres en embarazo, niños, o personas de la tercera edad, el hombre que sentado en ellos, que no se encontraba en ninguna de las situaciones anteriores decidió no ceder su puesto y en el momento en el que le mencione que debería ceder el puesto recibí como respuesta unas palabras fuertes y bastante subiditas de tono.
Es abrumador ver que como este caso hay muchos, y realmente son muy pocos los que ponen de su parte para mejorar esta situación, debemos ser más consientes, mas sensible, más humanos. Los invito a que reflexionemos, a que nos demos cuenta que no somos los únicos en el mundo y que si podemos ayudar a alguien ¿porque no hacerlo?, porque de lo contrario las cosas en ver de ir mejorando, seguirán deteriorándose. |