Cuando se habla de igualdad sexual entre el hombre y la mujer, desde el punto de vista de que ambos tengan los mismos derechos para expresar libremente su sexualidad, no se tiene en cuenta que entre ambos existen demasiadas diferencias.
La sexualidad de un hombre es biológica, psicológica y culturalmente diferente a la sexualidad de la mujer y debe ser vista y analizada desde esos puntos para poder entenderla.
No es necesario explicar que el hombre es biológicamente distinto a la mujer, pero si destacar ciertas ventajas que ofrece el tener los genitales en forma externa.
Cuando comienzan las primeras erecciones el hombre comprende perfectamente lo que le sucede ya que ve como se produce la erección ante un estímulo sexual, también ve como sale el semen durante la eyaculación y de inmediato aprende como obtener placer tocando sus genitales.
La sexualidad de los hombres tiene la particularidad de ser visible, nada está oculto, eso hace que rápidamente se familiarice con sus órganos sexuales y vaya conociendo las diferentes maneras de lograr más placer.
Cuando llega el momento de expresar esa sexualidad con otra persona ya conoce las sensaciones, tal vez sienta temor de no hacer un buen papel o un nerviosismo lógico de enfrentar una situación nueva, pero sabe lo que puede esperar de ese contacto sexual.
El hombre no tiene ningún inconveniente con la virginidad, para el la primera vez sólo tiene la importancia de sentirse hombre por haber tenido una relación sexual, no tiene himen, ni miedo a que una zona de sus genitales se desgarre y le cause dolor, por lo tanto va a intentar tener sexo de a dos lo antes posible.