No podemos dejar de mencionar la diferencia biológica más importante, las que quedan embarazadas son las mujeres, ellas son quienes durante 9 meses estarán gestando, únicamente ellas serán quienes sufrirán en el parto y ellas serán quienes se harán cargo de la crianza de ese niño.
Hemos visto también como el sexo es incentivado en los hombres partiendo desde la familia, amigos y como la sociedad aprueba y alienta las experiencias sexuales desde la adolescencia.
Lo opuesto sucede con las mujeres a quienes desde pequeñas se les dice que los genitales no se muestran, no se miran ni se tocan, deben estar tapados y ocultos. Los consejos de todas las abuelas y madres hacia las niñas siempre se centraron en que no permitieran que nadie toque sus genitales, que no dejen que ningún hombre se acerque demasiado, que no acepten dulces de desconocidos porque pueden tener intenciones de violarlas y muchas recomendaciones similares.
El temor al sexo es inculcado desde la infancia y ni hablemos de lo que sucede dentro de las familias religiosas donde el sexo es un pecado, el hecho de sentir excitación debe ser reprimido antes que Dios envie un terrible castigo.
La respuesta al porqué las mujeres no quieren tener sexo, es simple, porque aprendieron a reprimir los impulsos sexuales por miedo, miedo al sufrimiento físico, miedo al embarazo y miedo a estar haciendo algo malo que tarde o temprano tendrá un castigo.
Pasemos a como mira la sociedad a una mujer que ejerce su sexualidad en igualdad con los hombres, seguramente será el único rasgo de su personalidad tenido en cuenta ya que automáticamente se borrará cualquier cualidad que posea y será considerada promiscua, una perdida, mujer fácil, una cualquiera y otra serie de calificativos despectivos que todos conocemos.
Porqué las mujeres no quieren tener sexo y los hombres siempre quieren creo que está superficialmente explicado, se necesitaría un análisis más profundo y extenso, pero lo básico está expuesto.